Las playas de Tijuana permanecerán cerradas al uso recreativo debido a los altos niveles de contaminación detectados en el agua, además de la presencia de marea roja. Las autoridades locales reiteraron el llamado a no ingresar al mar, ya que la exposición representa un riesgo para la salud.
Desde el 10 de abril, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) reportó la presencia de la bacteria Enterococcus faecalis en la zona costera. Este microorganismo puede provocar enfermedades gastrointestinales, así como irritaciones en piel, ojos, oídos y vías respiratorias.
Como medida preventiva, el gobierno municipal acordonó los accesos a la playa y colocó señalamientos para advertir a la población sobre el riesgo. La restricción se mantendrá hasta mayo, cuando se den a conocer nuevos resultados del monitoreo a la calidad del agua.

A esta situación se suma la aparición de marea roja, un fenómeno natural provocado por la proliferación de vegetación marina. Aunque no es tóxico, puede modificar el color del agua y extenderse por varias semanas. Las autoridades pidieron estar atentos a los avisos oficiales.
El jefe de Rescate Acuático de Bomberos, Juan Hernández Liñán, explicó que aunque la marea roja por sí sola no representa un peligro, la combinación con el nivel de contaminación actual hace que no sea seguro meterse al mar.
La recomendación es no acudir a las playas de Tijuana hasta nuevo aviso, para evitar afectaciones en la salud, principalmente en niñas, niños y personas con sistemas inmunológicos sensibles.


