La pérdida crítica de humedales en México obliga a replantear las políticas públicas ambientales desde una perspectiva más humana, cultural y territorial, sostuvo la Dra. Lidia Ivonne Blásquez Martínez, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, durante su participación en el Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable.
En su conferencia titulada “Perspectiva Biocultural para la Formulación de Instrumentos de Política Pública Ambiental en Humedales”, la investigadora cuestionó la manera en que el modelo de desarrollo dominante ha tratado históricamente a los humedales: como cuerpos de agua sin valor social, cultural ni afectivo. Señaló que este enfoque tecnocrático ha contribuido a la degradación de más de 6.9 millones de hectáreas de humedales en el país.
“Los humedales no son espacios vacíos, son territorios vividos”, afirmó Blásquez, al denunciar que la exclusión de las cosmovisiones locales y del conocimiento ancestral en la formulación de políticas públicas ha generado instrumentos ineficaces, sin legitimidad ni resultados sostenibles. A su juicio, este enfoque ha provocado daños profundos en la biodiversidad, la disponibilidad de agua y la capacidad de las comunidades para resistir los efectos del cambio climático.
Durante su intervención, propuso una nueva forma de gobernanza ambiental basada en el diagnóstico situado, es decir, entender los problemas desde el propio territorio y con sus habitantes. Afirmó que ninguna política pública puede ser efectiva si no reconoce la relación profunda que existe entre las comunidades y los ecosistemas que habitan.
Otra herramienta clave en su planteamiento es la cartografía participativa, que permite mapear no solo aspectos ecológicos, sino también los vínculos afectivos, culturales y económicos que las personas tienen con el lugar. Con estos insumos, dijo, es posible construir instrumentos de política pública que tengan pertinencia ecológica, cultural y social.

La charla fue moderada por el ingeniero bioquímico José Carmelo Zavala, la ingeniera química Jessica Castañeda y el maestro Luis Gerardo Domínguez, quienes coincidieron en la urgencia de incorporar esta visión biocultural en las leyes y decisiones ambientales a todos los niveles de gobierno. Zavala planteó una pregunta que marcó el rumbo de la discusión: “¿Qué ocurre cuando dejamos fuera la voz de quienes han habitado y cuidado estos ecosistemas durante siglos?”.
La Dra. Blásquez insistió en que es necesario abandonar el modelo centralizado de toma de decisiones y avanzar hacia la co-gestión territorial, donde comunidades, gobierno, academia y sector privado compartan responsabilidades. Consideró fundamental crear marcos legales flexibles, adaptativos y legítimos, capaces de responder a las realidades específicas de cada región.
“El saber local no es anecdótico: es estratégico. El territorio se defiende con conocimiento, con afecto y con organización”, subrayó. Agregó que cuidar los humedales no es solamente una cuestión técnica o ambiental, sino también ética, cultural y política.
La ponencia forma parte del episodio 108 del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, una iniciativa impulsada por el Centro de Innovación y Gestión Ambiental México A.C. en colaboración con la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo de México.



