Ana Lilia Ramírez
PLAYAS DE ROSARITO, B.C.— Un joven de 22 años resultó gravemente lesionado durante el evento denominado “Rodeo de la Patria”, realizado la noche del domingo en el Lienzo Charro de Playas de Rosarito, ubicado en las inmediaciones del Parque Metropolitano.
De acuerdo con los primeros reportes, el accidente ocurrió alrededor a las 18:26 horas, cuando el joven Eduardo Nixtal, participaba en una prueba de jineteo de toro.
Durante su participación sufrió una caída y quedó inconsciente. Testigos y familiares señalaron que presentó lesiones de consideración, entre ellas sangrado por oídos y nariz.
Tras recibir atención de emergencia por un paramédico, el joven fue trasladado al Hospital General de Playas de Rosarito para estabilizarlo y la mañana de este lunes 13 de septiembre traslados al Hospital General de Tijuana, donde permanece bajo cuidado intensivos con médicos especializados.
Sus familiares informaron que, debido a la gravedad de su estado, los médicos lo mantienen en coma inducido y con asistencia respiratoria. También señalaron que presenta una lesión cervical y que se le practican diversos estudios, entre ellos resonancias magnéticas, para determinar el alcance de las lesiones.
SEGURIDAD BAJO LA LUPA

El accidente coloca nuevamente bajo escrutinio las medidas de seguridad y los protocolos de respuesta que deben contemplarse en actividades de alto riesgo como el rodeo y el jineteo de toros, donde las caídas y golpes pueden provocar lesiones traumáticas de gravedad.
Cuando una persona pierde el conocimiento después de una caída y existe la posibilidad de lesiones en la cabeza, cuello o columna, en el caso del accidente de Eduardo Nixtal no hubo un protocolo de emergencia y el cuerpo del joven fue movilizado y asistentes entorpecieron la labor de inmovilización de los paramédicos de emergencias según video difundidos grabados de quienes presenciaron el accidente.
La atención prehospitalaria y la estabilización del paciente adquieren especial relevancia para evitar mayores complicaciones de movilidad para el paciente durante su traslado.
Seran las autoridades correspondientes las que determinen, en su caso, el protocolo de atención.
Debido a la gravedad del paciente y las condiciones en las que permanece el joven asistentes de rodeos piden poner atención en la capacidad de respuesta prevista para espectáculos en los que existe un riesgo elevado de lesiones.
“Es un deporte peligroso y deben de poner atención en la seguridad de los participantes del rodeos y asistentes” señaló una mujer que presenció el accidentes vaquero.
Mientras Eduardo permanece hospitalizado, su familia espera la evolución médica y los resultados de los estudios que permitan conocer con mayor precisión el daño provocado por la caída.


