Las deficiencias en la infraestructura vial de Tijuana generan mayores gastos y afectaciones para el sector transportista, advirtió Israel Delgado, consejero de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga del Noroeste. Señaló que los daños en los camiones y las mercancías representan pérdidas económicas, pues una sola llanta puede costar entre 400 y 500 dólares.


Delgado explicó que las malas condiciones de las calles y los problemas de movilidad pueden incrementar hasta en un 20 por ciento los costos de operación. Además, advirtió que la falta de bacheo y señalización, particularmente en el bulevar 2000, aumenta el riesgo de accidentes, sobre todo durante la noche o cuando el pavimento está mojado.




El representante indicó que mantienen diálogo con las autoridades para plantear las necesidades del sector y proponer mejoras en las vialidades. Subrayó que es necesaria la colaboración entre transportistas y gobierno para reducir los riesgos, mejorar la movilidad y garantizar condiciones más seguras para el transporte de carga en Tijuana.




