Aumentos salariales, reducción de jornada y más vacaciones deben acompañarse de estrategias para fortalecer la productividad, considera especialista.
Las reformas laborales que contemplan mejores salarios, reducción de la jornada de trabajo y mayores periodos vacacionales representan beneficios para los trabajadores; sin embargo, también pueden generar mayores costos para las empresas, consideró el abogado empresarial Arturo Méndez. Señaló que estas medidas deben acompañarse de acciones que permitan proteger las fuentes de empleo y mantener la estabilidad de los negocios.



El especialista explicó que, desde su perspectiva, los cambios en materia laboral no han sido respaldados con suficientes propuestas para impulsar la producción y mejorar la productividad. Esta situación representa un desafío para los empleadores, quienes deberán asumir gastos adicionales para cumplir con las nuevas condiciones y prestaciones de sus trabajadores.

Arturo Méndez advirtió que parte de estos incrementos en los costos operativos podría trasladarse al precio final de productos y servicios, lo que generaría presiones inflacionarias. Por ello, consideró necesario complementar las reformas con estrategias que fortalezcan la actividad económica, eleven la productividad y permitan a las empresas mantener sus operaciones sin comprometer las fuentes de empleo.


